Viento de Otoño, viejo amigo mio.
En esta noche fria te espero,
Dispuesto y bien despierto
Mis ojos y corazón muy abiertos
Armado mi valor por un amor sincero.
A ti hoy enfrentarme quiero.
----
Aterido por tantos recuerdos
Mi alma desnuda tiembla.
Tengo miedo, mucho miedo
Tengo miedo...miedo de oirte
De volver a escuchar tus promesas
Tu voz rugir en ronca belleza
Contando cuentos de tierras lejanas
Valles perdidos y criaturas extrañas.
----
Lo sé,
Me invitarás a ser tu compañero
A escapar de nuevo de toda atadura
Ser de nuevo escurridiza niebla de montaña
O vaho de invierno sobre desconocida ventana.
Libre y frio viento amigo
Que vuelas acariciando las más altas cumbres
Cantando canciones de amores y embustes
Engañas al arbusto y al árbol
¡Desnudémonos juntos, bailemos al son de mi canto!
Y ellos tontos como yo se abandonan a tu encanto
Una y otra vez...
Para ti no hay pasado ni futuro
Tontos los llamas y te ríes con ganas
Para ti sólo es el hoy
Huyendo de noche
Soñando el mañana.
----
Tengo miedo de escucharte
De que tu dulce canto me enloquezca
Tengo pánico de que me convezcas
Y otra vez...Convertirme
En una infeliz marioneta
Sin ataduras ni cuerdas.
----
Pero esta vez es diferente
No quiero partir, todo es ya distinto
Mi corazón yace ahora dividido
Una mitad aquí bajo la vieja luna
Dispuesta a morir, desnuda y pura.
Morir de pena, luchando contigo.
Para intentar salvar de tu bello manto
La otra mitad que late suspirando
Escondida entre sus dulces pechos
Mimada por sus manos y sus besos
---- Esta vez mi viejo amigo
No partiré de aquí contigo
¡Buscate otro compañero de viaje!
Otro jóven y que tenga todo el coraje
Coraje que yo ya no tengo ni te ofrezco.
¡Déjame con mi amada!
Déjame que sea feliz mañana tras mañana.
Será para ti tan sólo un instante.
Un momento ínfimo en tu gran viaje.
Para mí será el fin de una vida
Una vida que por meandros discurre
Presta a una muerte ya anunciada.
----
Te prometo volver a ti
Cuando mi cuerpo ya no sea
Ni ceniza ni lastre
Ni tan sólo humo ni recuerdo.
Ahora déjame en paz
Déjame en paz te lo ruego
Porque si insistes mucho me temo
Temo que tal vez...
¡Me lo piense todo de nuevo!






